Una señal, una señal, una señal.
Perth 16 de
octubre de 2023
Son casi las seis de la
tarde, del primer día que estoy sola en Perth con Selene.
Fabián se fue anoche para
Uganda, a comenzar su nueva asignación, una oportunidad que no podía (no podíamos)
dejar pasar.
No sé cómo llegamos a
esto, cómo el universo nos llevó a esta situación ni cómo vamos a vivirla,
transitarla.
Hace más de 21 años que
salimos de Argentina.
El se fue primero, yo me
quedé en Buenos Aires, con Iván en mi panza, un mes y medio más.
Pero la idea era estar
reunidos y caminar ese camino de expatriación, juntos.
Viajé a Francia y desde
ahí seguimos juntos.
Después llegaron Dante y
Selene, y seguimos los cinco, juntos.
Pero ahora es algo
diferente.
Dante está en Bolton, UK.
La última charla que tuvimos nos repitió varias veces que él estaba bien y que
no teníamos que preocuparnos por él. Que él estaba haciendo lo que tenia que
hacer, que estaba bien, tranquilo, comiendo bien, aprovechando el estudio, adaptándose
a su nueva habitación, y mojándose mucho ya que se olvidó la campera en
Francia. Estaba convencido de que la había dejado en Bolton, pero no.
Iván está en Melbourne,
haciendo este 4to año universitario,
que no sabe si finalmente le va a resultar tan nutritivo como pensaba ya que
los australianos parecen tomarse todo con mucha calma, y en este caso, eso le
va a jugar muy en contra porque no se puede esperar hasta último minuto para
hacer tareas que ya deberían estar hechas y testeadas con muchísima anticipación.
Selene empieza su año 11
de estudio. Fue una decisión muy corajuda esta de querer cerrar su ciclo en
Francia, algo que le hubiera sido muchísimo más fácil.
Venirse a Perth, empezar
a esta altura en una escuela nueva, con el prestigio y la historia de la Presbyterian
Ladies’ College, la verdad que es para sacarse el sombrero.
Y yo, aquí estoy, tomando
cada día como un pequeño desafío, como un logro de cosas muy simples, básicas.
Hoy saqué dos veces la
camioneta del garaje, para mi eso fue un triunfo en sí mismo.
Hace 11 años atrás,
cuando hice lo mismo aquí mismo, en Perth, este tipo de desafíos me costó muchísimo
en salud. Se me adelantó la menopausia, me llené de granos, me dolía todo, mis
granos del pubis eran de terror, ¡¡¡supuraban pus a chorros!!!
Pero hoy es distinto, igual
me implica un desafío, pero creo que con un poco más de calma.
¿Qué voy a hacer de mi
vida?
¿En qué voy a aprovechar
mi tiempo?
¿En qué voy a invertir mi
energía, mi vida, mi ser?
No tengo la menor idea,
pero supongo que para compensar tantos años en los que he sentido que me he
olvidado de mí misma, debería ser algo colosal.
¿Qué será?
Qué intriga, cuánto
misterio.
Ojalá el universo no
tarde mucho en empezar a develarme señales, quiero saber para donde voy
caminando.
Cynthia Irene Mallo
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