Cerrado (mi cerebro) por mudanza.

                                                                   Perth, Western Australia, 14 de octubre de 2023



Mudanzas, un desafío en todo sentido.

Por que me irrita mudarme?🤯🤯🤯

Creo que todos necesitamos sentirnos cómodos en nuestro propio “orden”.

Hay personas que, a la vista de otros, podemos llamar “ordenadas”. Y en cambio hay otros que podríamos  llamar “desordenados”.

Pero lo más importante es que cada uno se sienta “cómodo “ en ese orden o en ese desorden aparente.

Una mudanza implica tener que retirar de los espacios habituales, conocidos todas nuestras cosas y asignarle espacios nuevos. Por eso, cuando digo mudanza, no me refiero a irme dos semanas de vacaciones a otro lado. En ese caso, cuando vuelvo a mi casa, todo está como lo dejé (normalmente hablando).

Volviendo a la mudanza en serio, si bien ya hay una lógica en la redistribución, por ejemplo no voy a poner zapatos en un cajón de la cocina, lo cierto es que igualmente todo sufrirá cambios, y yo también.😓😓

Eso de “busco el pantalón marrón” y entonces abro tal puerta del placard, pasa a convertirse en una frenética prueba y error, abertura inútil de puertas y cajones, hasta que lo buscado aparece (si aparece).

Si tengo suerte tendré espacio suficiente para relocalizar todo lo que tenía, pero si me mudo a algo más chico indefectiblemente tendré que hacer una selección. 

Hay cosas que quedarán posiblemente en el olvido hasta que mis neuronas me traigan algún recuerdo o me indiquen que necesito eso que hace tanto no veo.

En la cocina el caos es generalmente mayor.

Dónde están las tazas, las cucharitas, los repasadores, la tablita para cortar.

No es el mismo estrés que en la habitación, es mucho peor!!.

Cuántas veces por día busco un vaso, una taza, la sal, el azúcar? Y vuelta al ritual de abrir y cerrar cajones, puertas, puertitas, revisar estantes, etc, etc.

Mudarme ya me genera la tristeza de dejar ese lugar conocido, si lo sentía como un espacio amable en el que vivir, por la razón que sea. (Era la casa donde nací, o donde nacieron mis padres, o estaba cerca de mis abuelos, o donde viví mi infancia, etc, etc).

Pero a veces puede ser una inmensa alegría, si lo que dejo me hacia vivir en la incomodidad, si siempre soñé con irme de ahí, si nunca sentí que era “mi lugar” para toda la vida. Esa será otra mudanza sobre la que escribiré en algún otro momento.

Volviendo a ésta en especial, todo este desorden temporario, que en algún momento voy a dilucidar, me genera pequeñas crisis, angustias, broncas, temor, ilusión, desilusión, siento que gasto el tiempo y mi energía en algo que hasta hace unos días no me representaba ningún esfuerzo. 

Pensar que podía ir hasta en oscuras a cualquier lado de mi lugar conocido y encontrar en el fondo de un cajon lo que sabía que estaba ahi.✅✅

 Qué tiempos aquellos de esa tranquilidad mental, por lo menos en este aspecto, de sentirme cómoda en mi orden (o desorden).😌😌

Qué tiempos aquellos en los que, sentada en el inodoro, extendía la mano para el lado correcto y encontraba el papel higiénico!!.🧻🧻🧻🧻🧻

Y si, mudarse implica muchos cambios a los que adaptarse.😅😅

Poco a poco, sin que sea un proceso consciente o evidente para nadie, me voy aprendiendo el nuevo mapa de mi entorno, las nuevas reglas, las palabras adecuadas, los caminos mas directos, los atajos, los obstáculos, y llega un día en el que, ya sonrío, aliviada, porque me doy cuenta de que hice de ese caos, otra vez mi propio espacio.😀🥳🤩

Mudarse, qué difícil 😥.





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